Es posible que algunos síntomas aparezcan tiempo después de un accidente. La adrenalina, la inflamación y la naturaleza de ciertas lesiones pueden hacer que los síntomas se vuelvan más evidentes posteriormente.
No exageres tus síntomas, pero tampoco ignores aquellos que sean nuevos o que empeoren.
Busca atención médica adecuada y explica con precisión cuándo comenzó cada problema. El momento en que aparecieron los síntomas y la consistencia del historial médico pueden ser importantes si una aseguradora cuestiona posteriormente si el accidente causó la lesión.